4 consejos para que tu dirección de email resista al paso del tiempo

Tener una dirección de email principal es un tema fundamental para tener una vida online feliz (si no, pueden terminar con más de 10 direcciones, como yo). El tema es que a lo largo de todos estos años de usar Internet, nos fuimos creando cuentas que por uno u otro motivo ya no son adecuadas para nuestra situación actual, y sería un dolor de cabeza cambiarlas.

Así que cuando crees tu próxima dirección de email, no olvides estos consejos que te van a ahorrar más de un problema:

NO bases tu dirección de mail principal en tu ISP (proveedor de servicios de Internet). Si, por supuesto, queda más serio que una gratuita y hay más posibilidades de que encuentres tunombre@tuisp.com, pero ¿qué pasa si cambias de ISP? Adiós cuenta de email. Lo mismo se aplica para los dominios de tu trabajo o tu universidad. Está bien tener una cuenta de email con ellos, pero no la hagas tu principal.

SI está bueno buscar un servicio al que puedas acceder desde cualquier parte. En este sentido los servicios de webmail son ideales, aunque siempre será mejor si usan conexiones SSL, para mayor seguridad.

SI hay que elegir un nombre del que no nos vayamos a arrepentir dentro de un par de años (o meses). Paso a ejemplificar: kchorra95@, elcapotomy@, camiteamo/pedroteamo@, caroegresada02@, etc, etc, etc. no son buenas ideas. Si hacen de ellas sus direcciones principales, cuando se las tengan que dar a alguien por una cuestión más formal (una entrevista laboral, por ejemplo), van a pasar vergüenza. Creo que lo ideal es elegir tu nombre y/o apellido, aunque un diminutivo de tu nombre tampoco queda mal.

SI hay que tratar de no depender de nadie más. Así como en el primer punto les recomendé no usar la dirección de mail de sus ISP, trabajo o colegio, la realidad es que tampoco podemos confiar ciegamente en los servicios de webmail (es la cruel, cruel verdad). Si de aquí a un par de años tu servidor de webmail cierra o decide empezar a cobrar (¡Dios no lo permita!) vas a estar en un brete.

¿Cómo no depender de nadie? Con tu propio dominio. Claro, te va a costar algo de dinero (alrededor de USD$10 por año), pero te asegurarás de tener tu dirección de mail pase lo que pase. Y para gestionarla, hay servicios como Google Apps que son gratuitos y excelentes. Y si eso falla algún día, se mueve a otro servidor y no pasa nada.

Así que, a la hora de crear una dirección de email que pretendamos tener por mucho tiempo y usar como principal, estos consejos la van a hacer a-prueba-del-tiempo.

[Esta lista fue inspirada en los consejos de Gina Trapani y elaborada por mí]

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