“Tomando” consciencia [BAD2010]

Nuevamente llega el 15 de octubre, y por tercer año consecutivo me quiero unir al Blog Action Day para transmitir un mensaje importante, aunque se salga de nuestra temática habitual. Y este año, el tema que nos compete es el agua.

Mientras que muchos nos preocupamos por la inevitable escasez de combustibles fósiles, a la que en un futuro no tan lejano llegaremos, no todos somos conscientes de que algo mucho más importante puede no estar tan disponible como necesitamos en no tanto tiempo: el agua. Y mientras que alternativas para conseguir energía hay muchas (energía nuclear, solar, eólica), sin agua no vamos a ningún lado. Literalmente.

¿Alarmista? No es mi estilo. Pero sí me parece importante que tengamos consciencia de los cambios en el planeta a los que nos vamos a enfrentar. Somos muchísimas personas (nos acercamos a los 7 mil millones) que tenemos que compartir recursos que no se multiplican. Además, el avance de la industria y la civilización ha contaminado muchísimas fuentes de agua bebible, entre ríos y lagos, lo cual hace que la que esté disponible para tomar sea cada vez menor.

Yo creo que aunque en materia de educación ecológica ha habido grandes avances en los últimos años, en nuestra sociedad occidental aún no terminamos de comprender lo importante que es el agua, y que hay que cuidarla mucho. Esto es responsabilidad de todos, no es momento de levantar el dedo acusador, venimos de siglos y siglos de estar acostumbrados a que el agua es tan abundante como el aire, y que lo será así por siempre.

La vida cómoda y moderna de la que solemos disfrutar en mayor o menor medida favorece esta percepción. Abrir un grifo, darnos una ducha o un baño de inmersión, comprar botellas de agua en el supermercado… es todo tan simple, tan sencillo para el usuario final, que no facilita el hacerse preguntas, el cuestionarnos cómo es obtenida, cuánto cuesta –más aún, cuánto vale– e incluso nos hace olvidar que esto que tan fácil llega a nosotros en una ciudad, para personas en zonas con más dificultades puede ser un bien escasísimo. En este momento, casi mil millones de personas no tienen acceso a agua limpia y potable. Esto es 1 de cada 8 seres humanos más o menos. Un espanto.

##¿Qué podemos hacer para ayudar?

Con hablar del tema y lamentarnos por la situación, no cambiamos nada. Lo importante aquí es hacer. Y hacer no implica calzarse el uniforme de Greenpeace y salir a escrachar empresas que gasten un exceso de agua al año. Es cambiar desde lo pequeño, en casa. Aquí algunos consejos para cuidar una de las 3 cosas sin las cuales no podemos vivir:

– Cerrar el agua mientras nos cepillamos los dientes (fundamental, se ahorran de 1 a 5 litros por día, por persona!!)
– No pasar más tiempo en la ducha o en la bañera del necesario
– No dejar la manguera del agua abierta mientras se lava la calle o el auto. Es mejor llenar cubos y usar el agua a consciencia.
– Si sos arquitecto, tener en cuenta la arquitectura sustentable al momento de diseñar las casas
– No tirar cualquier cosa al inodoro. Si te querés deshacer de un pañuelo de papel o los pelos que le sacaste al cepillo, no los tires al inodoro y después descargues el agua; se desperdician muchos litros y un cestito al lado no nos cuesta nada.
– Cargar el lavarropas con la mayor cantidad de ropa posible, evitar ciclos innecesarios
– Cuidado bonus: el agua caliente consume más energía (la que se usa para calentarla), así que además de usar poca, es mejor controlar la temperatura

El objetivo de esto no es volvernos talibanes del uso mínimo del agua ni vivir como monjes tibetanos. Simplemente hacer pequeñas diferencias que no afectan a nuestra vida cotidiana, pero que tienen un impacto muy positivo en el planeta y el consumo del agua cuando las hacemos todos.


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