Yo no tengo problemas en general con que me dejen comentarios que, en el fondo, buscan más dejar un link que un comentario de verdad. Es una buena forma de darse a conocer y de paso participar en una conversación. Pero después llegan los spammers de comentarios.

Si tienen un blog seguramente los conocen: en vez de usar nombres de verdad en el campo de comentarios, usan frases para posicionar enlaces. Salvo que hayan muchos señores llamados “Tasas de Intereses Altas”, “Real State en Malaga” o “Medicamentos Baratos”.
En mi última pasada por la cola de spam de Akisimet (que los detecta perfectamente, una maravilla), me encontré que los comentaristas spammers están bastante creativos, y en su esfuerzo de parecer humanos, terminan siendo muy divertidos.
Comparto con ustedes algunos ejemplos que me encontré:
“Su blog es muy conveniente. Muchas gracias por proporcionar un montón de tema retributivo. Tengo adjuntado su sitio web pagina web y sin duda volvere. Una vez más, agradezco todo su vigor.”
¿Qué será “un montón de tema retributivo”? Y mejor ni preguntar por qué este señor me agradece todo mi ¡¡vigor!!

Spammers, enlaces a sitios de phishing, descargas peligrosas, troyanos…
Iba a comenzar este post preguntando “¿No odian el spam?”, pero la respuesta es tan obvia que no vale la pena. Como todos lo odiamos, seguro que se van a alegrar de saber que 


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