A los que hacemos desarrollo nos pasó (y nos pasa a diario) el tener que testear las aplicaciones que fabricamos. Está claro y nadie discute que es una tarea que tenemos que realizar a fin de que nuestro trabajo cumpla con los objetivos pactados por un cliente, tu jefe, o ambos (este sería el peor escenario, dado que tenés que tener en cuenta 2 opiniones diferentes).
Pero, honestamente, ¿a quién le gusta realizar el testing? Es decir si sos desarrollador, claramente te gusta generar cosas nuevas y no tener que pasarte, a veces, un 50% del tiempo estimado para un proyecto haciendo testing. Testing que muchas veces al cliente, o bien no le termina de convencer y el mismo dedica otro 20-40% de su tiempo a probar tooooodo de nuevo, con lo cual le van a surgir infinidad de cambios, o bien no le interesa y deja todo como está. En este último caso, la bronca también existe porque vos perdiste tiempo en probar algo que al tipo no le interesaba en lo mas mínimo.

Sumado a esto, tenemos diferentes tests, acordes a las aplicaciones que desarrollemos; y con esto los sucesivos problemas que pueden surgir.



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