En muchos países de Asia no es raro ver a hombres mayores hablando por celular. De hecho, en la India, hay gente viviendo en la calle que pide limosna y suspende su actividad para hacer o recibir una llamada. Es una realidad que los teléfonos móviles, así como otros aparatos tecnológicamente avanzados han inundado todos los rincones del mundo habitado… y no tan habitado también. Ricos y pobres, grandes y chicos, mujeres y hombres, todos tarde o temprano sucumben por igual al feroz avance de la tecnología. Avance que a veces nos beneficia, pero otras nos perjudica. ¿Cómo?

Nadie negará que la tecnología vino para hacernos la vida más fácil, pero hasta cierto punto puede también complicarnos la existencia.
¿Podemos valernos de la tecnología de manera equilibrada y a la vez considerada? ¡Te invito, querido lector, a que me acompañes a descubrirlo! Sigue leyendo


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