Hoy en día, la mayoría de nosotros comenzamos el día consumiendo información: chequeamos los mails en el teléfono apenas abrimos los ojos, desayunamos mirando el noticiero o quizás leyendo nuestros blogs favoritos, y recién después de saber qué está pasando en el mundo comenzamos con nuestras actividades de “hacer”.
Un muy buen consejo que leí en Lifehacker, y que vengo tratando de aplicar, es el de comenzar el día como un productor y no como un consumidor. Al principio puede costar un poco, pero en mi caso me está dando muy buenos resultados.

Básicamente lo que nos propone es que antes de ponernos a leer o ver TV, dediquemos aunque sea unos momentos para hacer cosas (en mi caso, es el momento ideal para bloggear), o por lo menos para reflexionar con más atención sobre cuáles son las cosas que queremos hacer durante el día, de modo que la rutina no nos arrastre.




Sigue a Acceso Directo