Prestar un libro

Siempre dije que para mí, prestar un libro es un ritual hermoso, algo que me encanta. Disfruto de leer las páginas de alguien que me recomienda a ese querido amigo (para mí, los libros son eso) y cuando yo soy la que presta un libro, siento que estoy dando algo importante.

Pero creo que no me había terminado de dar cuenta bien el por qué de este sentimiento mío hacia los libros prestados hasta que hoy vi una entrevista a Neil Gaiman en la que además de tener un discurso maravilloso y coherente sobre la “piratería” (y cómo ésta a ayudó a que sea más conocido y venda más), cuenta una pregunta que hizo a su audiencia en otra oportunidad: ¿Cuántos de ustedes han conocido a sus autores favoritos a través de un libro prestado?

Y entonces me di cuenta, era eso. Muchos de mis libros y autores favoritos no llegaron hacia mí por un regalo o porque se me ocurrió comprarlos en una tienda, sino porque alguien me prestó un libro de ellos, y en ese acto, me abrió la puerta a mundos maravillosos.

El libro prestado, ese primer libro que “no compré”, me hizo ir después a las librerías a buscar más novelas de los mismos autores, a buscar entrevistas, a querer más. Un libro prestado se convirtió en 10 libros comprados en mi biblioteca. Y muchas veces, hasta fui a comprarme el mismo libro que me habían prestado.

Sigue leyendo

¿Qué haces con un libro que te cuesta seguir leyendo?

Hace un par de semanas me encontraba atrapada en un dilema. Estaba leyendo un libro bastante interesante (La Economía Long Tail), pero sentía que a mitad de sus páginas ya se estaba volviendo algo repetitivo, y me costaba avanzar. Me parecía que ya había obtenido de él muy buenos conceptos, y que quizás fuese momento de avanzar hacia el siguiente.

El tema es que cuando empiezo un libro, me cuesta horrores dejarlo sin terminar, incluso si me aburre o me resulta malo. Tiene que ser extremadamente tortuoso leerlo para poder “darme por vencida”. Este tipo de mentalidad, que me acompaña desde que soy chica, se contrapone con lo que trato de implementar hoy en día en mi vida: solo dedicarle tiempo a las cosas que disfruto y/o me enriquecen de alguna forma. Allí entonces estaba el dilema.

Indecisa sobre qué hacer, me acerqué a muchos de ustedes en Twitter y les pregunté qué hacen en estos casos. Los resultados fueron los siguientes:

Sigue leyendo

Compartir libros de Kindle

Compartir un libro es una de las acciones más lindas que se pueden hacer. Muchos de mis libros favoritos llegaron a mí a través del préstamo de amigos, y me encanta poder dar a otro, durante un tiempo, el preciado tesoro que puede haber en las páginas de los míos. Por eso cuando hace un par de semanas compré mi primer libro de Kindle, sentí un vacío al no poder dárselo a nadie más.

Por suerte, como si alguien hubiese escuchado mis pensamientos, Amazon está habilitando a los editores la posibilidad de permitir a quienes compren un libro compartirlo con amigos durante 14 días. El proceso funciona en forma muy similar a como prestamos libros en la vida real.

Tenemos que ir a nuestro panel de Kindle en Amazon y allí seleccionar el libro que queremos prestar, o ir directamente a la página del producto que ya compramos. Hay que tener en cuenta que no todos los libros son “prestables” (por ahora), pero si el elegido lo es, entonces tendrán justo debajo del precio la opción para compartirlo (Loan this book).

Sigue leyendo

Las leyes de la Simplicidad

Ayer terminé de leer uno de los mejores libros que leí en mucho tiempo: Las leyes de la Simplicidad, de John Maeda.

No puedo recomendarles lo suficiente que lo busquen y lo lean. En solo 100 páginas y respetando exactamente todo lo que expone, Maeda nos lleva de paseo por 10 leyes que rigen la simplicidad, y cómo ésta puede mejorar notablemente nuestro trabajo, nuestros diseños, y nuestra vida personal. Aplicable a cualquier situación de la vida (en mayor o menor medida) estoy segura que a través de sus páginas encontrarán algo (o mucho) que les puede servir para encarar mejor alguna situación en particular, o la vida cotidiana en general.

Les dejo una síntesis super acotada de lo que es cada ley, solo para despertar su curiosidad:

1) Reducir: La manera más sencilla de alcanzar la simplicidad es mediante la reducción razonada
2) Organizar: La organización permite que un sistema complejo parezca más sencillo
3) Tiempo: El ahorro de tiempo simplifica las cosas
4) Aprendizaje: El conocimiento simplifica todo
5) Diferencias: La simplicidad y la complejidad se necesitan entre sí
6) Contexto: Lo que se encuentra en el límite de la simplicidad también es relevante
7) Emoción: Es preferible que haya más emociones a que haya menos
8) Confianza: Confiamos en la simplicidad
9) Fracaso: En algunos casos nunca es posible alcanzar la simplicidad
10) La Única: La simplicidad consiste en sustraer lo que es obvio y añadir lo específico

Pueden además leer (en inglés) un resumen de las mismas en el blog de Laws of Simplicity. Pero de nuevo, el libro solo tiene 100 páginas y es un verdadero placer leerlo.

Finalmente no puedo dejar de agradecerle por décima vez a Dan Abadie por haberme prestado el libro :)

Gestiona mejor tu vida, el libro de Berto Pena

Gestiona Mejor tu Vida

Berto Pena es el autor de Think Wasabi, el mejor blog sobre productividad personal en español que leí. Sus palabras son claras, sus ideas concretas, y el diseño es sumamente agradable. Si quieren empezar a leer sobre productividad personal, ese es el lugar indicado.

Hace un tiempo ya que sabíamos que Berto estaba trabajando en un libro, y ayer tuvimos el agrado de empezar a ver el fruto de su trabajo: Gestiona mejor tu vida.

El libro saldrá a la venta en pocos días (el martes 6 de octubre para ser precisa) , y no puedo esperar para tenerlo en mis manos (aunque tendré que esperar a que esos “arreglos” para traerlo a Argentina se concreten).

También habrá una edición electrónica, aunque los ebooks nunca fueron lo mío.

Con mucha humildad y admiración quiero felicitar a Berto, y desearlo todo el éxito que sin dudas se merece.

Cómo se usa iTunes, el gran libro

itunes

Lo voy a decir de una y me hago cargo: no me gusta usar iTunes. El programa es lindo, útil, no es nada personal, sencillamente creo que no lo termino de entender. Pero como, a pesar de no ser una chica Mac, tengo un dos iPods, me conviene aprender a sacarle el máximo provecho a este programita.

¿Estás en la misma situación que yo? ¿Necesitas aprender a usar iTunes? ¿O tal vez ya lo sabes usar pero te gustaría sacarle todo el jugo? Entonces te invito a leer El gran Libro de iTunes (aunque solo para los que se manejen con el inglés, lo siento), un e-book en formato PDF que Jackson Chung se tomó el trabajo de redactar (más de 50 páginas), y que está disponible en Make Use Of.

¿Qué me cuentan? ¿Usan iTunes? ¿Prefieren alguna alternativa? ¿Les gusta?

Lo mejor de 2008: Tutoriales y Tips

Tips y Tutoriales

Una de las cosas que más me gusta compartir con ustedes, son los consejos y “tutoriales” para tener la “tecnología a tu servicio”. En estos meses les mostré muchísimas cosas, pero acá les dejo las que me parece que más nos pueden ayudar.

Los favoritos:

Simplifica tu vida digital de una vez por todas

5 formas de reducir los costos de impresión (y ayudar al medio ambiente, de paso)

Cómo crear contraseñas seguras y fáciles de recordar

Formas de conseguir invitaciones para una Beta o para un sitio privado

4 consejos para que tu dirección de email resista al paso del tiempo

Windows.

Cómo entrar a Windows sin tener la contraseña

Evita volver a registrar Windows XP cuando lo re-instales.

Ahorrar Tiempo

Renombrar muchos archivos al mismo tiempo.

Internet.

7 formas alternativas para entrar a GMail

Cómo tener 2 messengers abiertos al mismo tiempo

Cómo bajar todas las fotos de Facebook en las que apareces.

Programas de oficina.

Cómo recuperar contraseñas de Word y Excel

Cómo convertir muchos documentos viejos a Office 2007 al mismo tiempo.

Multimedia.

Cómo reproducir cualquier tipo de video

Cómo separar audiolibros de música en iTunes

Usa tu cámara para ahorrar dinero

Vida Real.

El mejor escondite para tus cosas

Proteger con contraseña un dispositivo USB