Todo es un remix

–En la época de Hume estaba muy extendida la creencia de que había ángeles. Al decir «ángel», nos referimos a una figura de hombre con alas. ¿Has visto alguna vez un ángel, Sofía?

–No.

–¿Pero habrás visto una figura de hombre?

–Qué pregunta más tonta.

–¿También has visto alas?

–Claro que sí, pero nunca en una persona.

–Según Hume, «ángel» es un concepto compuesto. Consta de dos experiencias diferentes que no están unidas en la realidad, pero que, de todos modos, en la imaginación del hombre han sido conectadas.

[...]

Otro ejemplo es el «pegasus», es decir, un caballo con alas. En todos casos tenemos que reconocer que la conciencia ha jugado su propio juego. Ha cogido las alas de una impresión y el caballo de otra. Todos esos conceptos han sido percibidos en alguna ocasión y han entrado en el teatro de la conciencia como «impresiones» auténticas. Nada ha sido inventado por la propia conciencia.

Jostein Gaarder, El Mundo de Sofía (Siruela, Madrid, 1995)

 

Del viernes 24 al domingo 26 de junio se realizó, en distintas sedes, el evento Buenos Aires Futura, organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Tuve la fortuna de poder ir el sábado a la sede del Planetario, y tuve más suerte todavía al verme acompañado por gente como Cecilia Saia (supongo que les suena), Daniel Abadie y Conz Preti.

Estuvo muy lindo a pesar del frío, había stands interesantes y un par de charlas, y pude asistir una de ellas, titulada “El impacto de las redes sociales en el mundo actual“, en la que hablaron figuras como lo son Alejandro Piscitelli, Pablo Aristizabal y Lorena Amarante (todo esto con la moderación de Rudi Borrmann).

Se habló de muchas cosas dentro de la infinidad de cosas que engloba una frase como la que encabezaba el debate, pero me llamó mucho la atención una cosa que mostró Alejandro Piscitelli (filósofo con dos másters especializado en nuevos medios), que habló más que nada de la evolución de la comunicación y cómo las redes sociales nos llevan a una etapa de lo que él llamó “oralidad secundaria”, y mencionó que no existe el contenido puramente original, solo la transformación y la copia de otra cosa que hizo alguien más, el mashup, el remix.

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Entender la clave

Cuando empecé a escribir Acceso Directo, una de las cosas que más me preocupaba (y me preocupa aún hoy en día, y espero que siempre sea así) era atraer más y más lectores. Que se corra la bola, que la gente me empiece a leer.

Así es como uno va llegando a cientos de artículos de “Cómo llevar más visitas a tu blog”, en los cuales básicamente se repiten los mismos 4 ó 5 consejos a lo largo de los mismos. Uno de ellos, es escribir buen contenido.

¡Tremenda obviedad!

Siempre me molestaba leer esa frase, por supuesto que uno trata de hacer buen contenido, me parecía que era algo que estaba de más decir y era como un insulto al que estaba tratando de aprender.

Y con el tiempo lo entendés. Los lectores solo llegan a través del buen contenido.

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Los enlaces también son contenido

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Hace poco leí un párrafo en Tejiendo Redes que me pareció maravilloso:

“Los links son contenido: el hecho de una conexión entre dos páginas/ideas/conceptos es tan importante como los conceptos por sí mismos”.

Al principio la idea puede resultarles rara, pero me gustaría hace una analogía con el funcionamiento de nuestro cerebro. Para ponerlo en forma muy sencilla, lo que hace que nuestro cerebro funcione, lo que nos permite tener un patrón de conducta, sentir ciertas emociones o tener recuerdos, no es la cantidad de neuronas que tengamos o la forma en la que estén dispuestas, sino la forma en que se conectan entre ellas. Es ese enlace, esas relaciones, las que permiten que un montón de células sean el asiento de una personalidad, y que aunque todos tengamos biológicamente la misma estructura, seamos tan distintos. No es el medio, no es el contenido (por ejemplo, un neurotransmisor) sino la forma en la que esos medios se relacionan.

De la misma forma, en Internet, los enlaces son una parte fundamental de lo que construimos. Un enlace no sólo nos dirige a una página, sino que nos habla de la persona que se tomó el tiempo de buscar ese enlace, nos habla de una relación, de una fuente de referencia, de un ejemplo, de mucho más. El hipertexto, que nos permite crear estos enlaces, es la piedra fundadora de la red, y por eso a nosotros, los que la tratamos de enriquecer día a día, nos corresponde usar esa herramienta y hacerle honor a los enlaces.

Como siempre digo, linkear no cuesta nada, y muy por el contrario, nos enriquece a todos y habla muy bien de quien lo hace (de la misma manera en que, un artículo que no cita ningún tipo de fuente cuando evidentemente sí la tuvo, habla muy mal de la persona que no lo hace).

Así que como dijo Mauro, vamos gente, ¡a enlazar más!