Los usuarios de Gmail tienen la fortuna de contar con una presentación de “deshacer envío” para esos momentos en que nos damos cuenta que lo que estamos enviando nos va a meter en un pequeño o gran lío. Para los que no tienen esa suerte, siempre existen esas formas alternativas de evitar el bochorno de que alguien vea lo que no debe o reciba esa información para nada pertinente.
Cuando pasás mucho tiempo manejando información, no es raro que mandes un tweet o estado que no debías o que pegues en un newsletter un link indebido, digamos, a tus fotos en Facebook en vez del que direcciona al sitio del cliente.

De todos los errores, al que pocos debemos escapar es al de olvidar adjuntar el archivo en un mail importante que, además, mandamos a toda la compañía o lista de contactos. Esta es, sin dudas, la fórmula para hacer el ridículo más eficaz conocida.
Para evitarnos este traspié y también, por supuesto, el hacer público un tweet que era DM o una actualización de estado en Facebook que no debe trascender, hay que actuar rápidamente y ponernos en acción ni bien pasamos esos segundos de agarrarnos la cabeza y lanzar alguna maldición al aire.






Sigue a Acceso Directo