EnCamello: la red para hacer carpooling

Un tema candente en estos tiempos: la (mala) calidad del transporte en Buenos Aires –y muchas otras ciudades. Quienes somos usuarios de trenes, colectivos, taxis y, también, autos particulares podemos sentirnos identificados con la frase “una comunidad de gente que está cansada de viajar mal”. Lejos de quedarse de brazos cruzados, un grupo de emprendedores creó EnCamello.com, una plataforma que fomenta el car sharing como la herramienta para viajar mejor.

Por si no lo escuchaste nombrar, CarSharing o CarPooling es una práctica en la personas que se ya sea que se conozcan entre sí, o no, comparten vehículo y gastos para ir a un mismo destino: el colegio, la Universidad, el trabajo, un recital, etc.

De esta manera, ahorran dinero, se ayuda a descongestionar el tránsito (para qué usar un auto por persona cuando pueden ir cuatro), se contamina menos y, la frutilla del postre, se viaja mejor. Compartir auto está muy difundido en el mundo y las redes que lo promueven no paran de multiplicarse.

EnCamello.com hace de nexo entre aquellos que disponen del coche y quienes buscan una opción para llegar al trabajo más cómodos. Los gastos se arreglan al momento del viaje entre todos, y no hay intermediarios ni gastos por intermediar entre el pasajero y el conductor.

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El primer auto volador a la venta a fin de año

No tiene la elegancia (ni lo cool) del DeLorean de Volver al Futuro. Pero lo cierto es que ya casi está aquí y a fin de año se pondrá a la venta el primer “auto volador” para uso ¿cotidiano?: el Transition de Terrafugia.

El vehículo está en desarrollo desde 2007, y es “un híbrido entre automóvil y avioneta capaz de rodar por cualquier carretera y surcar el cielo a una velocidad cercana a los 180 kilómetros por hora”.

Ahora bien, más allá de lo emocionante que puede ser decir “yo tengo un auto volador”, ¿es práctico? Lo dudo mucho. Como avioneta es pequeña y no alcanza una velocidad mayor a la que puede un auto. Como auto, es pequeño por dentro, tiene varios “accesorios” por fuera (como las alas retráctiles o la cola) que lo harían un caos para el tránsito e incómodo para viajes largos. Aún así, no deja de entusiasmarme la idea de que poco a poco “el futuro” esté cerca.

Pueden verlo en acción en el siguiente video:

Me imagino que para poder volar el Transition se deberá tener título de piloto privado como mínimo… aunque no me imagino a agentes de policía en motos voladoras abordándote a 600 metros del piso para pedírtelo.

¿El precio? Lo esperable para un vehículo de este tipo: 195.000 dólares por tu propio auto volador.

Drivemocion, perfecto para manejar en Buenos Aires (o cualquier ciudad grande)

DRVEMB3

¿Cuántas veces les hicieron una maniobra espantosa (o fueron testigos de ella) y se quedaron con todas las ganas de decirle al conductor del otro auto lo que pensaban? Yo mil veces me imaginé lo catártico que sería poder comunicarse con el auto de al lado (o adelante, o atrás), y decirle exactamente lo que pienso. Bueno, parece que alguien leyó lo que estaba pensando yo, e ideó Drivemocion, un aparato con lucecitas para desplegar emoticones al de atrás (o el costado, o quien sea).

El aparatito viene con 5 imágenes predeterminadas (no parece haber opciones de agregar más): carita contenta, triste, sacando la lengua, con ojos de corazones (por si la que te hizo la maniobra era una rubia infernal), o la tan usada por todos: el dedo del medio.

Funciona en forma inalámbrica, y hasta hay un video que te lo explica en el sitio del producto, donde lo pueden conseguir por 25 libras.

Lo vi, y me encantó, en Código Geek.