La creatividad de aquellos que pintan las calles y paredes no tiene límites. Por supuesto, no me refiero a los que ensucian o arruinan la ciudad, sino a aquellos que se toman el trabajo de pensar una forma de arte que aporta originalidad (y hasta conciencia social en algunos casos) y le dan vida a nuestro ambiente.
Este es el caso, sin duda, de Peter Gibson, quien ha pintado las siguientes calles:
Gibson contaba:
Mi intención original fue simplemente introducir un elemento de sorpresa en un ambiente que de otra forma es uniforme y predecible.
Y creo que le logró muy bien.
Si quieren ver más del trabajo de este brillante artista, no dejen de visitar este sitio.


