[Review] Rymdkapsel, controlando tu propia estación espacial

La semana pasada me entero de una promoción que esta lanzando Sony para los que compraron su último flagship, el Xperia Z, llamada Xperia Privilege. Mediante esta app los usuarios pueden acceder a varias promociones, entre ellas, un cupón con 20 libras (o 25 euros) para utilizar en PlayStation Store y demás servicios de ellos.
Si bien es algo relativamente normal que hoy en día las marcas ofrezcan este tipo de promociones, me alegré al verlo y estaba impaciente por descargar juegos de PS Mobile (esta era la opción más redituable digamos, ya que las demás opciones se vencerían al poco tiempo si no me suscribía la servicio, cosa que no estaba en mis planes).

A los pocos días de lanzada la promoción, me entero del lanzamiento de un nuevo juego en PSM, Rymdkapsel. Con las últimas libras en la cuenta me decido a bajarlo y probarlo. No pasó poco tiempo de gameplay cuando caí en que no podía faltarle un review a este nuevo título indie.

Rymdkapsel

Rymdkapsel nos pone en la piel del comandante de una estación espacial y sus minions, debiendo planear su expansión y administrar los recursos que utilizaremos para explorar el universo que nos rodea.
El juego fue desarrollado por Martin Jonasson, bajo su marca: grapefrukt, y la música del juego fue producida por Niklas Ström.

Últimamente hay una tendencia en el mundo de los juegos indie de utilizar pixel art, por ejemplo el caso de FEZ, e incluso hasta un minimalismo gráfico si se quiere. Este último caso es el de Rymdkapsel. El juego no deslumbrará por tener gráficos extremadamente detallados, sino todo lo contrario, brillará por sus gráficos simples y hermosos, acompañados de una música cuasi futurística e igual de simple, que incluso logra ponernos tensos en ciertos momentos.

El objetivo principal del juego es armar tu propia estación espacial y administrar sus recursos para explorar nuestro entorno. Esto lo logramos construyendo reactores y extractores, jardines para cosechar y cocinas, cuarteles para nuestros minions y uno de los más importantes, armamento (seguramente notarán en el correr del juego las similitudes del ensamblado de la estación con el Tetris, algo de práctica del mismo en este juego nunca viene mal :D).

Rymdkapsel 2

Cada cierto tiempo (el cual podremos controlar mediante una barra que se va llenando de rojo) nos vendrá a atacar una manada de flechas fucsia que disparará no solo a nuestros recursos, sino también a nuestros minions, dejándonos muchas veces en situaciones casi letales (y creánme que es terriblemente frustrante lidiar con ellas, he dejado más de una partida a medias :P).

También tendremos varias misiones que debemos realizar, a la vez que nos defendemos de las flechas, como por ejemplo: investigar todos los monolitos a nuestro alrededor, sobrevivir 28 oleadas de flechas o investigar todos los monolitos a nuestro alrededor en menos de 45 minutos.

Rymdkapsel 3

Los controles del juego son bastante simples, pero no intuitivos, por lo que uno debe si o si realizar el tutorial (por más que nos pese a los gamers querer adelantarlo a veces), en el que aprenderemos como construir, como asignar tareas a los minions y como defendernos. La administración y optimización de los recursos es algo que iremos aprendiendo poco a poco, hasta llegar al punto en hacerlos rendir lo suficiente como para tener la estación espacial más fuerte de la galaxia.

Por lo pronto, el juego ha salido exclusivamente en PlayStation Mobile, pero hay planes en lanzarlo tanto en App Store (iOS) como en Play Store (Android) aproximadamente en Julio.

Como les comentaba anteriormente, Rymdkapsel me enamoró por su sencillez, demostrando que no hace falta un juego con gráficos increíblemente detallados cuando la trama y los objetivos son los que enganchan de entrada. Este es uno de esos juegos a los que me encuentro con ganas de volver una y otra vez, planeando varias estrategias, aprendiendo a prueba y error y sobre todo, disfrutando jugar, ya que si bien hay momentos que queremos largar todo en medio de una oleada de las condenadas flechas fucsias, no queremos abandonar a nuestros preciados minions.

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