Opera: un navegador que vale la pena conocer

Cada vez que oigo al pasar o leo la palabra Opera se me dibuja instantáneamente una sonrisa. Es una palabra que asocio siempre a cosas lindas.

Recuerdo, por ejemplo las obleas que comía de niño en la escuela. Nunca probé obleas más ricas que las clásicas Opera.

También la Opera como género artístico y teatral. Desde que tengo memoria, en casa se ha escuchado canto lírico. Todavía recuerdo vagamente a mi papá poniendo un magazine en su pasa magazines marca Mecca de Plácido Domingo cantando zarzuelas (Nota: El magazine es el antecesor del cassette de audio. Wikipedia). Lindos recuerdos…

Y Opera es también el nombre de una empresa nórdica que produce un navegador de Internet que lleva su mismo nombre. Excelente navegador, que despierta muchas pasiones, y quiero explicarte porqué.

Acompañame. Te invito a conocerlo. Creeme, vale la pena.

Un poco de historia.

¿Cómo conocí Opera? Fue allá por el año 1998. Me había comprado en Cúspide un libro de Microsoft Front Page 97. Estaba tratando de aprender a crear páginas web. En el libro decía que era una buena costumbre probar las páginas para ver cómo se veían en varios navegadores. En esos momentos convivían el Internet Explorer 4, el Netscape Navigator 4, El Opera 3 y el Linx 2.8 (Navegador basado en texto). Recién daba sus primeros pasos Mozilla, quien luego se convertiría en el gran Firefox.

Opera cabía en un único diskette en ese momento y podía hacer cosas que otros navegadores ni soñaban.

Pero no todo fue color de rosa para Opera. El paso del tiempo, la falta de estrategias y alianzas efectivas para posicionarse hizo que el navegador quedara relegado al tercer lugar. Internet Explorer venía por defecto en Windows, captando gran parte del mercado y Netscape, su principal competidor, mutaría a Mozilla y luego a Firefox, la elección favorita de los defensores del código abierto.

Game Over. Insert Coin?

Navegador Opera para dispositivos móviles

Este panorama  podría haber acelerado el final de Opera. Pero, podríamos decir que Opera se despertó a tiempo con una apuesta importante. Habían comenzado a pensar en los dispositivos móviles, algo que ninguna otra compañía había hecho. Y claro, quien pega primero, pega dos veces. Para el año 2000 Opera presentó en sociedad su navegador y hoy en día es el más usado en los dispositivos móviles. Especialmente en Smartphones. Es el navegador que goza de la mejor reputación en ese segmento.

Este lanzamiento volvió a colocar a la empresa en los medios, o al menos, comenzó nuevamente a ser mencionada y tenida en cuenta. Todos hablaban de Opera y eso le dio el envión necesario para el siguiente paso: Hacer renacer a su navegador para computadoras. ¿Podría Lograrlo?

Rebirth

Opera volvió al ruedo. Comenzó a hacer mejoras pequeñas pero constantes. Y de a poco pasó de ser un relegado a pelear por un lugar preponderante. Claro, no iba a ser sencillo. Muchas veces uno prueba un programa, no le gusta y nunca más vuelve a darle una oportunidad.

¿Que tiene entonces Opera para ofrecer? En primer lugar, es importante mencionar que Opera es un navegador muy versátil, super intuitivo y altamente configurable. Su interfaz es despojada y limpia, priorizando la visibilidad de las páginas en las que estás navegando. Fue el primero de los “grandes” en implementar el uso de pestañas. También tiene la merecida fama de ser el navegador más rápido.

Recientemente fue lanzada la versión 11, que cuenta con muchas mejoras.  Paso a contarte algunos de los “highlights” de este excelente navegador:

El Apilamiento de Pestañas es una de las más notables mejoras. El manejo de ellas es un punto muy fuerte en este navegador. En la actualidad, la navegación por pestañas es popular… tal vez, incluso demasiado. Cuando navegamos mucho y tenemos muchas abiertas, es comun que necesitemos nuevas maneras de organizarlas y utilizarlas de manera más eficiente. El “Tab Stacking” o apilamiento de pestañas es la herramienta ideal. Simplemente arrastramos una pestaña sobre otra para crear un grupo. No hay límites en la cantidad de pestañas que podemos incluir en un grupo, ni cuantos grupos podemos tener a la vez.

Además del apilamiento de pestañas, las pestañas visuales simplifican nuestra navegación. Cuando arrastremos hacia abajo la barra de pestañas, las pestañas se expandirán para brindarnos miniaturas de la página.

¿Te pasó cerrar una pestaña accidentalmente y no poder recuperarla? Opera puede ayudarte con eso también. Si cerramos una pestaña accidentalmente, con sólo hacer click en el botón Pestañas cerradas a la derecha de la barra de pestañas, podemos volver a abrir nuestras cerradas con el historial de navegación completo para cada una. ¡Simplemente magnífico!

Los Gestos del Ratón, o  “mouse gestures” es otra de las características más usadas del Opera. Moviendo velozmente la muñeca podemos navegar hacia atrás y hacia adelante, abrir nuevas páginas, cerrar pestañas y mucho más. Es una práctica que se arraiga tanto y llega a incorporarse que uno se desalienta al ejecutarla de forma inconsciente en otros navegadores y quedarse mirando intrigado sobre por qué no funciona.

Las búsquedas. Todos usamos Internet para buscar algo. Opera nos facilita el proceso directamente utilizando la interfaz del navegador. Existe un campo de búsqueda, a la derecha del campo de dirección. El campo de búsqueda tiene un menú desplegable con varios motores de búsqueda preseleccionados (Google, Bing, Yahoo, Amazon, Wikipedia, YouTube, Ebay, etc. Simplemente ingresamos la palabra, elegimos con que servicio queremos buscar y ya.

También podemos buscar directamente desde la barra de direcciones (Donde ponemos la dirección de la página). Simplemente con introducir una palabra o frase, Opera buscará automáticamente en la Web usando el motor de búsqueda predeterminado. Un método adicional y muy interesante es utilizar atajos de palabras calve para usar otros motores de búsqueda. Por ejemplo, si introducimos “w Opera” buscará “Opera” en Wikipedia. Esto también es personalizable, creando todos los atajos que queramos en los motores de búsqueda que más nos guste.

Mi Speed Dial personal

Cuando iniciamos Opera por primera vez, inmediatamente veremos el Speed Dial. El Speed Dial tiene nueve diales (Pueden sumarse hasta 25, como en la imagen)  para que completemos con nuestros sitios preferidos, o de acceso más frecuente. Se parece al que luego implementó Chome, con la diferencia que nosotros elegimos la página y el lugar donde se ubicará.  Para un acceso rápido a nuestros Speed Dial, podemos introducir los números del 1 al 25 en la barra de dirección. Así que si yo pongo 2, automáticamente me dirigirá a Acceso Directo. Sweet  =)

También el navegador recuerda qué páginas teníamos abiertas. Si trabajamos con muchas pestañas todos los días, al volver a abrirlo, si lo preferimos, podemos volver a tener exactamente la sesión que había inmediatamente antes de haberlo cerrado. Es verdad que todos lo hacen. Pero este “viene así”, no pregunta… lo hace.

Opera tiene más memoria que un elefante. ¿Te pasó alguna vez que estabas llenando un formulario, lo enviaste no funcionó y lo tuviste que llenar de nuevo? Con Opera no pasa, al volver hacia atrás recuerda el formulario con todos los campos que llenaste completos.

Opera Link provee un sistema para mantener sincronizados tus marcadores o favoritos, acceso rápidos, barra personal, historial escrito en el navegador y búsquedas personalizadas. No importa a donde vayas, o en qué computadora estés. Si tiene Opera, tendrás TU Opera.

Una gran ayuda para la navegación veloz es el Opera Turbo. A veces, nuestro proveedor de banda ancha se pone medio holgazán y hace que nuestra conexión de Internet sea más lenta. Cuando ello sucede, simplemente con activar Opera Turbo el navegador direccionará nuestras solicitudes Web a través de los servidores de compresión propios de Opera, que reducen el tamaño de la página para que nos llegue más rápidamente. Lo que es crucial es que Opera Turbo no comprime las conexiones SSL, de modo que los sitios seguros sigan siendo seguros.

También tenemos un excelente cliente de correo electrónico integrado que nada tiene que envidiarle a outlook Express o Thunderbird, corrector ortográfico por defecto, Dragonfly: Una herramienta para desarrolladores, gestor de BitTorrent incluido y RSS.

Tiene además cientos de widgets y extensiones (al estilo Firefox). Algunas de ellas te permitirán descargar videos de YouTube, chequear tu casilla de Gmail, acceso rápido a Twitter y Facebook, HTTPS para protegerte del Firesheep forzando a SSL los sitios como Twitter, Facebook o DropBox y más.

Creéme, puedo pasarme la vida contándote ventajas y más ventajas de Opera. Estas que mencioné son las principales.

El quid de la cuestión

Diferentes circunstancias le fueron adversas a Opera a la hora de posicionarse como uno de los navegadores más usados. Pero esto no quiere decir que no esté a la altura. En prestaciones, uso de memoria RAM, compatibilidad de los estándares web y velocidad, podría ser superior a los líderes.

Por elección personal uso principalmente Opera. Pero también uso asiduamente el Firefox, debido a sus múltiples add-ons. Ocasionalmente Chrome y casi nada Internet Explorer. No quiero fomentar una competencia a ver “cual es mejor”. Cada uno de ustedes decidirá con cual se siente más cómodo. ¿Cuál es el fin entonces?

Este post tiene la finalidad de mostrarte una alternativa más para que conozcas, para que tengas en cuenta. No es la idea pedirte que destierres a tu navegador favorito y lo reemplaces con Opera. La idea es que le des una oportunidad y te dejes sorprender. Animate, bajalo haciendo click acá. Tenés versiones para Windows, Linux y Mac.

Opera es comparable al mate o al café. ¿Te acordás la primera vez que tomaste mate? Generalmente la primera vez que tomamos mate, no nos gusta demasiado el sabor. Tenemos que tomarlo lavado, frío y dulce para poder con el tiempo comenzar a “acostumbrarnos” y tomarle el gusto. Algo similar podría pasarnos, por ejemplo, con el café. Pero ¿Quién podría ahora reemplazar cualquiera de estas infusiones en nuestra vida?

Mi sugerencia es que te animes a descargarlo y lo instales. Cuando tengas ganas de cambiar, podés usarlo un poquito, investigarlo. Opera necesita tiempo para que te acostumbres a él, pero ¿No es verdad que  a veces eso pasa con las mejores cosas de la vida?. Dejá que te seduzca con su velocidad, dejá que te atrape con sus prestaciones y dejá que se haga un lugar entre tus navegadores preferidos. Opera quiere que lo conozcas, no vas a perder nada. Al contrario, vas a ganar muchísimo. Te prometo que no te vas a decepcionar.

Opera está preparado para vos. Y vos ¿Estás preparado para Opera?

 

Sobre el Autor: Asur, es un ferviente amante de la tecnología. Inquieto por naturaleza tanto de cuerpo como de alma. Lector entusiasta, melómano, muy curioso, preguntador compulsivo y conversador. Podés encontrarlo también en www.cosas-simples.com.ar Y podés seguirlo en Twitter como: @asur

 

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