Nuestra review del Samsung Galaxy S II

Estos días tuve la oportunidad de jugar un poco con el nuevo Samsung Galaxy S II. Es un celular del cual es fácil quedarse enamorado. Sin duda alguna, una de las mejores opciones del momento. Y también mi favorita personal porque sobresale en las características que yo tengo en cuenta a la hora de elegir un smartphone: enorme pantalla, sistema operativo altamente configurable y personalizable y un diseño que prioriza eficiencia y comodidad ante absurdos agregados estéticos superfluos.

Hagamos juntos un recorrido por sus principales características técnicas primero, para luego pasar a comentar la experiencia de uso y algunos detalles que lo diferencian del resto. En cuanto a la parte técnica, hice para compartir con ustedes (con un poco de ayuda de google) esta tabla comparativa con otros celulares que son ejemplos de la apuesta fuerte de sus respectivas marcas. La tabla no es exhaustiva y seguramente falten algunos puntos clave (ya vendrá alguno a quejarse) pero la idea es tener un panorama general e inmediatas para comparar. Porque de nada le sirve a uno a la hora de elegir un celular que te copien y peguen la lista de especificaciones técnicas si no se les da un contexto. Y el contexto lo dan los competidores.

Para eso, pueden consultar la tabla comparativa que confeccioné, haciendo click en la siguiente imagen:

Priorizando, lo más relevante y aquello en lo que se destaca:

  • Procesador: 1.2 GHz; doble núcleo
  • Sistema operativo: Android 2.3 Gingerbread
  • Pantalla: Super AMOLED Plus de 4.27” WVGA 480×800
  • Cámara: la principal de 8 mpx y una frontal para videoconferencia de 2 Mpx
  • Reproduce vídeo Full HD 1080p y graba vídeo Full HD 1080p a 30 fps

En la mayoría de los items, sobrepasa a sus principales competidores (aunque siempre dependerá de con qué lo compares y sobre todo cuándo lo hagas, en una industria tan renovable). Sin duda en lo que más sobresale es en su enorme pantalla (para un celular, obvio) SUPER AMOLED. La combinación de tamaño y la tecnología AMOLED lo hacen simplemente codiciable. Es una pantalla espectacular e incomparable (le pese a quien le pese). Además, siempre me gustaron las pantallas grandes, porque son la única manera de realmente aprovechan todo lo que se puede hacer en un smartphone, como mirar vídeos o jugar videojuegos. Pero esto es cuestión de gustos, habrá quien me diga que es demasiado grande para su gusto, o mejor dicho para su mano.

La cámara también es un detalle a destacar. 8 megapixeles es un tamaño ideal para fotos de una cámara “de llevar siempre encima”. Lamentablemente no alcanza con eso para reemplazar la cámara digital común, porque el flash de doble LED se queda un poco corto, o por detalles como el zoom óptico, la lente entre otras diferencias. Aún así, las fotos salen realmente bien, y el video Full HD es la opción ideal para grabar los recuerdos de nuestra vida cotidiana y retratar esa anécdota que te encontró un día sin la cámara profesional que te compraste encima. En el futuro pueden seguir creciendo la cantidad de megapixeles, pero lo más probable es que las mejoras comiencen a orientarse hacia otros detalles.Por ejemplo, a mí este celular, sin botón físico para tomar las fotos me complica un poco la vida, porque no tengo el pulso necesario para evitar sacudir la cámara al momento de “apretar” el botón virtual.Por otro lado, la cámara frontal es algo a lo que no me acostumbro todavía, no pude incluirla en mi uso cotidiano del celular, pero hoy en día, si no la tiene el celular que te comprás, es posible que la termines extrañando.

El teclado virtual, en una pantalla de este tamaño, es algo que al principio cuesta manejar sin cometer errores. Pero no se dejen engañar por la primera mala impresión, al acostumbrarse agradecerán que sea así. Y si hablamos del manejo “virtual” del celular, es interesante la característica de zoom que incorpora. Tocando la pantalla con dos dedos a la vez, e inclinando hacia adelante y atrás la pantalla se hace zoom en la imagen que estamos viendo. La funcionalidad es excelente y me resultó muy práctica, salvo por el detalle de esa pantallita que me aparecía “explicándome” cómo hacer el truco, mensaje que por más que lo intentaba, no logré que dejara de aparecer de vez en cuando.

En cuanto a su diseño, asombra lo delgado que es, con todo lo que hace. Algunas personas me comentaron que no les gustaba la tapa de atrás, que al tacto y visualmente “se nota el plástico”. A mí eso me pareció un beneficio en realidad, la rugosidad ayuda a sostenerlo correctamente (con otros celulares más “lisos” suelen ocurrir accidentes de esos en los que se te escapa el aparato de las manos… y el alma del cuerpo si no lo atajás a tiempo). Además, ¡es la parte de atrás! La pantalla cubre casi la totalidad de la cara frontal y de los tres clásicos botones, sólo el del medio es físico. A los costados tiene los botones de volumen y del otro costado, el de encendido, que suele estar arriba, y todas las personas que lo vieron, lo buscaron ahí al ritmo de la pregunta “¿y cómo se prende che?”. Para peor, al apretar el botón tarda un poquito más que otros celulares en prenderse y el que sea impaciente lo va a prender y apagar varias veces hasta aceptar este hecho. Y si hablamos de hardware, no podemos olvidar la batería que dura mucho, incluso cuando te la pasás horas seguidas jugando a los jueguitos y te olvidás de que es un celular.

En cuanto a los programas, los clásicos que todo el mundo descarga e instala en su Android, se ven muy bien en esta pantalla grande y brillante, después cuesta volver a un celular más chico. También trae de fábrica programas como Social Hub, Music Hub y Game Hub y Samsung Movies. Yo tiendo a ignorar estos programas que vienen de fábrica, pero al usar estos no me llevé una mala impresión, creo que el que los use y se acostumbre a ellos, los va a valorar mucho por su comodidad. Y en especial van a empezar a usar Kies Air, que permite conexiones WiFi del PC al celular.

En conclusión, ¿debería comprarlo?

Sí. Siempre teniendo en cuenta que es una opción más cara que otros celulares que hay en el mercado, claro está. Pero eso seguro ya lo sabías. Si sos como yo y te gusta toquetear el sistema operativo, instalarle miles de programas, configurar todo para que quede como a vos te gusta. Si en cuanto al hardware buscás “lo mejorcito que hay”, el hecho de tener una pantalla grande te parezca fundamental, si realmente la vas a aprovechar y si te gusta sacar buenas fotos y grabar videos caseros de lo que te pasa en el día a día. Si querés un celular que realmente aproveche las últimas versiones de Android y no “se quede corto” dentro de unos meses… compralo. Te vas a enamorar.

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