No podía parar de reírme con esta imagen que publicó mi amigo Juan en PuntoGeek sobre cómo nos solemos sentir cuando vamos a actualizar Facebook o Twitter… y la realidad:

No podía parar de reírme con esta imagen que publicó mi amigo Juan en PuntoGeek sobre cómo nos solemos sentir cuando vamos a actualizar Facebook o Twitter… y la realidad:

Cuando uno tiene una vida activa –muy activa– en las redes sociales, dejamos entrar a ese pedacito de nuestras vidas a muchas personas.
Vivimos compartiendo contenido e invitando a desconocidos a que lean nuestro blog, nos sigan en Twitter, nos agreguen a un círculo en Google Plus o sean nuestros amigos Facebook. Les dejamos ver nuestras fotos en Flickr, lo que rebloggeamos en Tumblr y hasta cuando vamos al médico en Foursquare. Pero, ¿dónde trazar el límite?

Más allá de las clásicas cuestiones de seguridad, a veces hay un límite que se refiere a poder compartir cosas solamente con las personas que son parte de nuestra “vida real”. Generalmente me refiero por este término a las personas que están en nuestra vida offline, como mejores amigos, pareja y familia, pero creo que hay ciertas presencias online que son muy reales en nuestras vidas.
Cada tanto me llegan por mail, en Facebook y otros medios consultas sobre blogging o community management. Siempre que puedo las respondo, y se me ocurrió que en vez de hacerlo solo en privado, podría aprovechar y publicarlo, ya que quizás les sirva a ustedes también. (Siéntanse libres de enviar consultas cuando quieran, prometo leerlas todas y responder en la medida de lo posible).
La pregunta de hoy me la hizo Ailín K. hace algunas semanas, y era la siguiente:
Cómo deben manejarse los comentarios agravantes o mal intencionados, tal vez como consecuencia del enojo de un cliente, que te hace en algún sitio oficial de cualquier red social? Se lo borra, se lo contesta, o como se maneja esa situación?


¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente? Al final, acabaremos haciendo imposible todo crimen de pensamiento, si cada concepto se expresa claramente con “una” sola palabra, una palabra cuyo significado está decidido rigurosamente y con todos sus significados secundarios eliminados y olvidados para siempre. Cada año habrá menos palabras y el radio de acción de la conciencia será cada vez más pequeño. (…) ¿No se te ha ocurrido pensar, Winston, que, lo más tarde hacia el año 2050, ni un solo ser humano podrá entender una conversación como ésta que ahora mantenemos?
- Orwell, 1984
Se me pone la piel de gallina.
Esta tarde se habilitó la posibilidad de crear páginas de marcas en Google Plus (aquí les conté cómo hacerlo), y fuimos muchos los bloggers que corrimos a crear el espacio para nuestras amadas publicaciones.
Quiero compartir con ustedes una lista rápida de 7 blogs en español para seguir en Google Plus. La lista no es exhaustiva ni pretende ser un ranking de los mejores, sino de los que leo, tienen su espacio creado, y vi antes de hacer este post (otros tantos de mis favoritos aún no hicieron su página o aún no la encontré).

Hace muy poquito se anunció que ya se pueden crear páginas de marcas, empresas, etc. en Google Plus, y aunque en el blog oficial dicen que la opción aún no está disponible para todos, en Acceso Directo pudimos crear la nuestra. Aquí, el proceso de creación paso a paso.
Lo primero que hay que hacer es ir al enlace de creación de página de Google Plus. Si les aparece el cartel de aún no disponible, no se preocupen, en breve deberían habilitarlo para todos.
Una vez allí, tendremos que elegir el nombre de nuestra página, y enlazarla a una URL (lo segundo no es obligatorio pero sería una locura no hacerlo):

Primero lo primero: PDA son las siglas en inglés de Demostración de Afecto en Público, que se traduce básicamente a tener actitudes por demás cariñosas con otra persona (habitualmente besos o más con tu pareja) en presencia de otros.
El PDA es bastante común cuando somos adolescentes y las hormonas nos toman por asalto, pero a medida que crecemos y vamos adquiriendo un poco más de sentido de nuestra situación social, vamos dejando de lado las PDA, para limitarlas a cuando estamos solos con la otra person, o al menos en un ambiente de mucha confianza.

Sin embargo, hay un fenómeno que vengo notando desde hace bastante en las redes sociales, y es que las actualizaciones de Facebook o Twitter se están convirtiendo en las nuevas PDA, y ya no se limita a los adolescentes.
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