Cambio de Windows XP a Windows 7

Este fin de semana aproveché que finalmente tuve tiempo libre y di un paso que venía evitando hace 5 años: dejé a mi viejo y querido XP por un tipo más joven y atractivo, Windows 7.

En estos días les voy a estar contando cómo es mi experiencia con el nuevo sistema.

Si bien la idea ya venía en mi cabeza hace un tiempo (lo que iba leyendo y re-escribiendo sobre 7 es muy positivo), me terminé de convencer hace un par de semanas cuando tuve la oportunidad de conocer un poco más a fondo el sistema en las oficinas de Microsoft Argentina. Les cuento lo que más me llamó la atención e inclinó la balanza para 7.

Algunas cuestiones sobre el desarrollo.

Para diseñar Windows 7, el equipo tuvo muy presente todo el feedback recibido con Windows Vista. Uno de esos puntos fue que Vista requirió, en su momento, mejoras de hardware que muchos no estábamos listos para afrontar. Y si bien ahora los tiempos cambiaron y la memoria RAM te sale más barata que llevar a cenar a tu novia, Win7 es más compatible, no es tan exigente a nivel hardware, y optimiza el uso de la memoria.

El desarrollo se hizo con dos premisas muy sabias: calidad sobre calendario (es decir, que funcione bien sin sentirse presionados por la fecha de lanzamiento), y calendario sobre características (es decir, una vez que funciona bien, sacarlo, no estar 2 años más agregándole cosas).

Además, simplificaron el uso del SO sin sacarle funcionalidad. Uno de los problemas de Vista fue que, saliendo de XP, era muy complicado de aprender a utilizar, y esto asustó a muchos usuarios. Win7 encuentra un equilibrio en este sentido.

Conectar en red, más fácil que nunca.

Algo que me gustó mucho es la facilidad con la que Win7 prepara las redes hogareñas o de trabajo, haciéndolo automáticamente si el usuario así lo desea, y sin tener que tener ningún tipo de conocimientos previos.

Así, para el usuario promedio es mucho más fácil tener una conexión entre sus distintas computadoras, y no sólo a través de una LAN o la conexión WiFi, sino también por medio de la integración con las cuentas de Windows Live o MSN. Esto último se realiza por medio de la opción de Vincular identificadores en línea, que asocia nuestra cuenta de Hotmail / Live con nuestro sistema operativo.

Un ejemplo es el Grupo Hogar, que arma una red hogareña en cuestión de segundos. Claro que depende de cada uno si quiere que su computadora esté conectada con la de sus hermanos.

La integración con el proyecto Natal

Lo que más me interesó de las novedades en el SO fue el hecho de que muchos de los cambios en la forma en que se usa tienen que ver con una integración, a futuro, con el proyecto Natal, el sistema revolucionario de Microsoft que nos permite controlar equipos (hasta ahora más que nada juegos) con nuestro propio cuerpo. Pensar en un SO que pueda manejar con los gestos de mis manos (y mi cuerpo) me parece fascinante.

Cuando les preguntamos por qué tantos cambios, nos comentaron que muchas de las nuevas características y funciones del nuevo Windows están pensadas años a futuro: se introducen ahora para que sean bien incorporadas en mucho tiempo. Esto cambió por completo mi forma de ver el sistema, ya que lo que antes me parecían modificaciones innecesarias, ahora las veo como introducciones a tecnologías que todos vamos a estar usando de acá a un par de años.

Hay algunas cosas más que les quiero comentar, pero ya me estoy extendiendo en el post y es mucho para un domingo, ¿no? Se los sigo contando en mis próximos posts, mientras damos juntos los primeros pasos por Windows 7.

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